Voy caminando hacia el cielo,
montaña empinada voy subiendo,
traspasando matorrales y nubes,
y en la cima me están esperando,
aires libres y limpio, sol y nieve,
y un nuevo paraíso para mí,
es tan bello que deslumbra la mirada,
y la frescura embellece mi pensamiento,
mis ojos vuelan en el horizonte azul,
viendo tan bella hermosura blanca,
allí a lo lejos se divisa nueva vida,
y un nuevo mundo vive en este espacio,
donde las aves viven en libertad,
en la tierra llana cerca del cielo,
no hay tan vello lugar oculto a lo demás,
ya he cumplido mi sueño y tengo que regresar,
a ese mundo de donde partir ayer,
que es la realidad de mi vida,
donde yo viviré y he de morir.
José Vinagre Guzmán
15/12/2010